ASOCIACION ESPAÑOLA DE LA FUCHSIA


ir a contenido

Menu Principal:


FUCHSIMANÍA


(Imagen para utilizar como botón de blog)

En el mundo de los aficionados a las plantas y la jardinería, destaca un grupo de gente peculiar: los fuchsiadictos o los locos por las fuchsias.

Se encuentran repartidos en todos los continentes del mundo. Hay fuchsiadictos en la mayoría de países de Europa, América, Australia y hasta en el Japón cada vez son más numerosos los fans incondicionales de esta planta.

Es típico oír entre ellos como empezaron con un cultivar de esta especie, una planta adquirida por casualidad en un comercio, una planta heredada de una abuela o tía abuela, un regalo de un vecino... La cuestión es que, al cabo de unos años, si la primera planta prosperó, el jardín o balcón del fuchsiero se encuentra de repente completamente ocupado por la colección de distintos cultivares de fuchsias, colección que a menudo crece y obliga a la persona en cuestión a ampliar el espacio destinado a ellas, a renovar el diseño del jardín o a construir invernaderos dónde cultivarlas.

Cuando uno empieza, ya no puede parar, la actividad aumenta día a día, da mucho placer y ocurre a menudo que personas del entorno se contagian también… Es decir es una ocupación con síntomas típicos de una adicción, de ahí el nombre FUCHSIADICTOS.

La diferencia con otras adicciones es que es supersaludable y muy positiva.

El porqué esta planta sencilla despierta tal pasión es fácil de explicar. Es una planta muy manejable, de crecimiento muy rápido, floración muy rica y los resultados que se obtienen con ella son inmediatos. Las flores son de una belleza exquisita, las hay de muchos colores y formas. Es fascinante contemplar una fuchsia en plena floración, sobretodo si uno mismo ha empezado su crianza a partir de un simple esqueje de dos hojitas, sólo unos meses antes. Es pura magia.

La actividad que ocasionan es considerable. Hay que ser una persona inquieta y activa, son plantas para el jardinero-hormiga, que disfruta sin estar parado: hay que hacerlas enraizar, podarlas, rociarlas, regarlas, darles abono, podarlas de nuevo, protegerlas de las heladas, de los vientos secos y áridos, de hongos, de insectos y plagas variadas. Hay que transplantarlas, darles la forma deseada, cortar las flores marchitas, prepararlas para el invierno, recolectar sus semillas y esquejes… es como cuidar de una mascota. Dan trabajo y satisfacción, a la vez.

Y el punto más importante es que es una planta que crea contactos sociales: hay asociaciones de amigos de las fuchsias en muchos países. Quién tiene fuchsias suele buscar compañeros con quién compartir experiencias, con quién intercambiar cultivares y poder ampliar la colección. Y sobretodo a quién regalar un esqueje. Nunca un fuchsiadicto te negará una ramita con la que poder engancharte.

Esta web pertenece a la Asociación Española de la Fuchsia, porque los fuchsiadictos la necesitaban, para compartir su placer y sus experiencias.

Somos muchos ya los locos, así que cuidado: si estás leyendo esta página a lo mejor dentro de poco eres uno más de nosotros.

¡Bienvenid@!


INICIO | AEF | CONFUCHSIA | PROPAGACIÓN | ESTRUCTURA | CUIDADOS | PLAGAS Y ENFERMEDADES | ESPECIES | VIDEOS | ARCHIVOS | NUESTRAS FUCHSIAS | EXPOSICIONES | AREA SOCIOS | WEB AMIGAS | AGRADECIMIEN TOS | NOVEDADES | Mapa del Sitio


Regresar a contenido | Regresar al menu principal